Un dormitorio vestido de naturaleza, textura y calidez

En este proyecto hemos querido transformar el dormitorio en un espacio acogedor, sereno y lleno de personalidad, trabajando la decoración desde una perspectiva completamente textil y cuidando la armonía entre cada uno de sus elementos.

El papel pintado floral se convierte en el hilo conductor de la estancia. Su delicado dibujo botánico, inspirado en flores y ramas silvestres, aporta movimiento y carácter a la pared del cabecero sin restar luminosidad al espacio. La combinación de tonos naturales, tostados y mostaza consigue crear una atmósfera cálida y atemporal.

Para vestir la cama, hemos diseñado y confeccionado a medida los cuatro cojines, jugando con diferentes estampados, texturas y proporciones. Los cojines de rayas en tonos tostados y mostaza aportan ritmo y luminosidad, mientras que el cojín delantero, con su textura artesanal y pequeños detalles en tonos cálidos, añade profundidad y un punto de sofisticación. La elección de los tejidos permite que todos ellos dialoguen con el papel pintado y se integren de manera natural con el resto de la habitación.

También hemos intervenido en la silla, que ha sido completamente tapizada, incorporando un nuevo tejido que refuerza la paleta cromática y aporta continuidad al conjunto.

El resultado es una composición equilibrada en la que papel pintado, tapicería y confección textil se unen para crear un dormitorio elegante, cálido y personal. Un espacio donde las texturas cobran protagonismo y donde cada pieza ha sido pensada para encajar con las demás.

Un proyecto de decoración textil realizado a medida, donde el cuidado por los tejidos, la combinación de estampados y la atención a cada detalle hacen posible transformar por completo la personalidad de una estancia.