Un rincón renovado a través de los textiles
En este acogedor rincón, el puff tapizado, situado bajo los cojines, se convierte en una pequeña zona de descanso llena de calidez. La intervención se centra en los detalles textiles,
que aportan personalidad y un aire artesanal al conjunto.
La pantalla de la lámpara, confeccionada con un delicado estampado floral, introduce color y textura, integrándose con naturalidad en la decoración. A ella se suma el cojín redondo de flores,
que aporta un pequeño toque de color y refuerza la conexión entre los distintos estampados del espacio.
Un ropero transformado con papel.
El antiguo ropero adquiere una nueva presencia gracias al papel estampado que reviste sus puertas. La intervención consigue transformar una pieza funcional en un elemento decorativo, aportando textura, suavidad y un carácter más personal al dormitorio.
El resultado demuestra cómo pequeñas intervenciones —un papel, una pantalla y un cojín— pueden cambiar por completo la percepción de un espacio sin necesidad de sustituir el mobiliario.




